Existe una figura jurídica poco conocida por los trabajadores que puede suponer un incremento muy significativo de la compensación que reciben tras un accidente laboral: el recargo de prestaciones. Si su empresa incumplió las normas de seguridad e higiene en el trabajo y ese incumplimiento causó o contribuyó al accidente, la Seguridad Social puede imponer a la empresa la obligación de incrementar entre un 30% y un 50% todas las prestaciones económicas que usted perciba como consecuencia del accidente.
En Atlántida Abogados hemos gestionado estos expedientes durante años, incluido el tiempo en que trabajamos como letrados para aseguradoras. Sabemos que el recargo de prestaciones es una de las vías de compensación más infrautilizadas por los trabajadores, y que con la orientación adecuada puede marcar una diferencia económica muy relevante.
Qué es el recargo de prestaciones y en qué ley se regula
El recargo de prestaciones está regulado en el artículo 164 de la Ley General de la Seguridad Social (LGSS). Su naturaleza jurídica es mixta: tiene carácter indemnizatorio para el trabajador, pero también sancionador para la empresa. Precisamente por esto, la ley prohíbe expresamente que sea asegurable: la empresa no puede repercutir el recargo en ninguna póliza de responsabilidad civil.
El recargo se aplica sobre todas las prestaciones económicas que la Seguridad Social reconozca al trabajador como consecuencia del accidente: prestación por incapacidad temporal (la baja), prestación por incapacidad permanente, pensión de gran invalidez o pensiones de viudedad y orfandad si el accidente fuera mortal.
Cuándo se aplica: el incumplimiento de medidas de seguridad
Para que pueda imponerse el recargo es necesario acreditar que el accidente se produjo como consecuencia de un incumplimiento de las medidas de seguridad e higiene en el trabajo. No cualquier accidente da lugar al recargo: debe existir un nexo causal entre la infracción y el siniestro.
Los supuestos más habituales en los que se aprecia ese incumplimiento en la provincia de Almería incluyen:
- Ausencia o inadecuación de equipos de protección individual (cascos, arneses, guantes, calzado de seguridad)
- Falta de formación específica en seguridad para el puesto de trabajo
- Maquinaria sin las protecciones reglamentarias o en mal estado de mantenimiento
- Evaluación de riesgos inexistente o manifiestamente inadecuada para las tareas realizadas
- Incumplimiento de procedimientos de trabajo seguro en tareas de riesgo especial (trabajos en altura, espacios confinados, manipulación de sustancias peligrosas)
- Exceso de jornada o fatiga acreditada como factor contribuyente al accidente
Los porcentajes del recargo: del 30% al 50%
La ley establece que el recargo puede oscilar entre el 30% y el 50% de las prestaciones. El porcentaje concreto lo determina el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) atendiendo a la gravedad de la falta cometida por la empresa:
- 30-39%: incumplimiento leve, con medidas de seguridad parcialmente adoptadas.
- 40-49%: incumplimiento grave, con carencias importantes en la prevención.
- 50%: incumplimiento muy grave, ausencia total de medidas o situación de riesgo evidente y conocida.
Quién paga el recargo: la empresa, no la aseguradora
Este es uno de los aspectos más relevantes del recargo: no puede ser objeto de ningún seguro. La empresa debe pagarlo directamente con su patrimonio, sin posibilidad de trasladarlo a ninguna póliza de responsabilidad civil. Este diseño legal responde a la función disuasoria de la figura: si las empresas pudieran asegurarlo, el incentivo para cumplir las normas de seguridad desaparecería.
Compatibilidad con la indemnización civil
El recargo de prestaciones no excluye la reclamación de una indemnización adicional por daños y perjuicios ante los tribunales. Son dos vías complementarias que pueden ejercerse simultáneamente o de forma sucesiva. La indemnización civil cubre aquellos perjuicios que las prestaciones de la Seguridad Social —incluso con el recargo— no compensan completamente: el lucro cesante real, el daño moral, los gastos médicos privados o las secuelas no reconocidas.
Cómo se tramita el recargo: el procedimiento paso a paso
El procedimiento habitual es el siguiente:
- La Inspección de Trabajo acude al lugar del accidente o inicia una investigación y levanta acta si aprecia incumplimientos.
- El INSS inicia de oficio el procedimiento de recargo o lo hace a instancia del trabajador o sus representantes.
- La empresa es notificada y tiene derecho a formular alegaciones.
- El INSS dicta resolución fijando el porcentaje del recargo.
- Tanto la empresa como el trabajador pueden impugnar la resolución ante el Juzgado de lo Social.
El papel del abogado es fundamental en este procedimiento: para acreditar el incumplimiento empresarial, para conseguir que la Inspección de Trabajo actúe si no lo ha hecho de oficio, y para impugnar una resolución del INSS que fije un porcentaje insuficiente. Si ha sufrido un accidente laboral en Almería, le recomendamos consultar cuanto antes con un especialista.